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Gran Angular - Enero 1998

ESTE ART�CULO FUE PUBLICADO EN "EL NUEVO CHAPARE"# 10, ENERO DE 1998

Los bananeros quieren mantener la calidad de su producci�n


Ahora, ellos deoldieron trabajar mejor para evitar tierra y plantas d�biles y progresivamente sustituir sus plantas poir variedades m�s resistentes

Wilder Meruvia Gutierrez lleg� al Chapare cuando tenia 12 a�os -ahora tiene 25 - y lo hizo solamente por curiosidad en una de sus vacaciones de colegio. "Queria conocer", confiesa Wilder. Luego retorn� a Punata para estudiar cuatro a�os m�s.

Entonces decidi� que deberia retomar al Chapare, pero para quedarse a vivir. Ahora tiene una esposa y dos hijos. Una de dos a�os y otro de apenas diez meses.

Sus padres tambi�n Ilegaron con �l hasta el Chapare y ahorajuntos tienen m�s de cuatro hect�reas con cultivos de banano con variedades mejoradas para exportaci�n. La forma en que Wilder trabaja, el entusiasmo que tiene y su pensamiento positivo, lo han convertido en uno de los agricultores beneficiados por con el programa de control de la enfermedad de la Sigatoka Negra. "Mis plantas han mejorado mucho desde que estamos combatiendo esta enfermedad", dice Wilder con firmeza.

Al principio, cuando Wilder decidi� quedarse a vivir en el Chapare todos cultivaban coca. Ellos viven en la zona de San Luis, que tiene un gran reputaci�n por su enorme capacidad de producir banano de excelente calidad. "Cuando Ileg� la erradicaci�n, decidimos erradicar y cobrar nuestro dinero", nos cuenta Wilder.

"Ahora la enfermedad nos ha atacado, pero estamos haciendo todos los esfuerzos para poder combatirla. Nosotros queremos trabajar, ojal� la ayuda se mantenga", dice este joven agricultor.

La rutina de vida de Wilder ha cambiado mucho en este �ltimo tiempo. Por ejemplo, antes cuidaba que no exista mucha maleza y nada m�s. Ahora tiene m�s trabajo, como siempre debi� haber sido.

Wilder se preocupa de la limpieza de la finca, todos los dias. No quiere que haya maleza, porque contribuye a crear un ambiente para el desarrollo de hongos u otro tipo de enfermedades.

Una segunda pfioridad es el deshije permanente. A menudo, cada planta adulta de banano crea a su alrededor entre siete o m�s hijos. Solamente deben quedarse los necesarios, para evitar que los hijos hagan competencia entre ellos y desgasten el suelo, empobreciendo el producto final.

Una tercera prioridad es la fertilizaci�n adecuada y sostenida. Si las tierras son d�biles, por supuesto, el fruto tendri menor calidad y habri mayor vulnerabilidad a las enfermedades.

Una cuarta labor es la fumigaci�n en las hojas. Esta labor se efect�a en coordinaci�n con los t�cnicos del programa de apoyo al desarrollo alternativo. Juntamente a esta actividad, el deshoje es otra de las priofidades para los agricultores. "Ahora tengo que verificar que todo siempre est� limpio. No podemos permitir maleza", dice Wilder.

Este agricultor ahora estd introduciendo progresivamente nuevas variedades de banano que ser�n m�s resistentes a este tipo de enfermedad. "Hay que ir cambiando las plantas poco a poco, para seguir viviendo del banano como hasta ahora", dice Wilder.

La cualidad de este agricultor - como miles de los productores del Chapare dedicados al banano - es que a pesar de los problemas que ha originado el surgimiento de la Sigatoka Negra - una enfermedad que estd controlada en pa�ses como Ecuador, Costa Rica y otros - ellos mantienen su decisi�n de vivir del banano. Porque, por supuesto, ellos han podido conocer los beneficios que genera una actividad como la producci�n de banano mejorado. Y no desean volver a antiguas pr�cticas.

Uso indebido de opi�ceos


N�mero 33

Recuperaci�n del banano



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