|
| UNODC is cosponsor of the Joint United Nations Programme on HIV/AIDS - UNAIDS |
| | |
UNODC advierte sobre el creciente uso indebido de estupefacientes sintéticos en el mundo en vías de desarrollo
9 de septiembre de 2008, BANGKOK (UNODC). Un informe publicado hoy por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) revela que el uso de estupefacientes sintéticos, que se ha mantenido estable en la mayoría de los países desarrollados, aumenta en los países en desarrollo, por ejemplo, en el Asia oriental y sudoriental y en el Oriente Medio (especialmente en los países del Golfo).
En el Análisis mundial de la UNODC, de 2008, sobre la anfetamina, la metanfetamina y el éxtasis se pone de manifiesto que el uso anual de esos estupefacientes supera el de la cocaína y la heroína en conjunto. Se calcula que el mercado mundial de estimulantes de tipo anfetamínico representa unos 65.000 millones de dólares, incluidos el comercio mayorista y la venta al por menor.
Tras un aumento considerable a fines del decenio de 1990, cuando ciertos estupefacientes como la metanfetamina se consideraban el enemigo público número uno, el uso de estupefacientes sintéticos en Norteamérica, Europa y Oceanía se ha mantenido estable e incluso ha disminuido. Durante los últimos años, sin embargo, el problema se ha abierto camino hacia nuevos mercados.
Asia, con su elevada población y riqueza cada vez mayor, impulsa esa demanda. En 2006, prácticamente la mitad de los países de Asia comunicaron un aumento del consumo de metanfetamina. Ese mismo año, en la Arabia Saudita, se decomisaron más de 12 toneladas de anfetamina (principalmente del tipo denominado Captagon) lo que representa la friolera del 25% del total proporción mundial incautado de estimulantes de tipo anfetamínico (un drástico aumento si se compara con el 1% correspondiente a 2000 y 2001). En 2007, esa cantidad aumentó nuevamente a cerca de 14 toneladas. En Sudáfrica, durante los últimos cinco años, el número de laboratorios de metanfetamina incautados es cada vez mayor y el consumo en ese país, va en aumento.
Un tónico equivocado para los tiempos en que vivimos
Al presentar el informe en Bangkok, el Director Ejecutivo de la UNODC, Antonio Maria Costa, alertó sobre el hecho de que los estimulantes de tipo anfetamínico se utilizan como "tónico barato y a la mano para el ritmo vertiginoso y competitivo de nuestro tiempo - como diversión en discotecas (principalmente en el mundo occidental) o para tener mayor resistencia en las cadenas de montaje y tras el volante (en el Oriente)".
El Sr. Costa advirtió que se cree, equivocadamente, que "los estupefacientes sintéticos son inocuos. Suele decirse que 'las pastillas no matan ni contribuyen a la propagación del VIH/SIDA'. Ello conduce a la pasividad en las actitudes, las políticas y la aplicación de la ley, y lo único que se consigue es dilatar la adopción de medidas correctivas".
"Eso es peligroso", dijo el Director de la UNODC, "porque mientras los consumidores experimentan una mayor confianza en sí mismos, sociabilidad y energía, corren el riego de hacerse dependientes de los estupefacientes rápidamente y de padecer graves trastornos mentales e incluso lesiones cerebrales. Entre los efectos secundarios de los estupefacientes sintéticos figuran la paranoia, la insuficiencia renal, la violencia y la hemorragia interna".
Proveedores adaptables e inaprehensibles
La producción mundial de estupefacientes de tipo anfetamínico se mantiene al parecer estable, en unas 500 toneladas anuales, aunque con gran diferencia geográfica, es decir, la disminución del número de laboratorios incautados en, por ejemplo, los Estados Unidos y la Unión Europea, se ha visto contrarrestada por un aumento de la producción de estimulantes de tipo anfetamínico en países vecinos como el Canadá y México, en el caso de Norteamérica, y como Turquía, en el caso de Europa sudoriental. La mayor incautación jamás registrada de éxtasis, de 4,4 toneladas, proveniente de Europa occidental, se efectuó en Australia (país que todavía sigue luchando contra el grave problema de estupefacientes sintéticos).
A diferencia de las drogas que se derivan de plantas, como la cocaína y la heroína, resulta difícil seguir el rastro de la producción de los estupefacientes sintéticos debido a que los ingredientes utilizados en su fabricación se pueden obtener con facilidad pues se utilizan para fines industriales lícitos. Las cadenas de suministro suelen ser cortas. Se puede fabricar metanfetamina en una cocina y pastillas en un garaje. "Los proveedores se adaptan con rapidez a las tendencias en voga y abastecen los mercados locales. Cuando un laboratorio se cierra, otro se abre. Cuando falta un precursor determinado, los productores optan por otro", dice el Sr. Costa. "Esto representa un desafío para las autoridades policiales, especialmente por la proximidad de la producción a los lugares de venta al por menor", observó el zar antidroga de las Naciones Unidas. "Por lo tanto, hay que redoblar la labor de prevención".
"Hace un decenio, los estupefacientes sintéticos eran una industria artesanal. Hoy es un negocio de grandes proporciones controlado por la delincuencia organizada que interviene en todas las etapas de ese comercio ilícito - desde el contrabando de precursores hasta la fabricación de drogas y su tráfico", advirtió el Director Ejecutivo de la UNODC. Ello origina rápidos cambios en los mercados de anfetaminas, como por ejemplo, el tamaño y el grado de complejidad de los laboratorios clandestinos.
"La adormidera y la coca se cultivan principalmente en zonas que no controlan los gobiernos, por ejemplo, en zonas inestables del Afganistán y Colombia. Lo mismo sucede con los estimulantes de tipo anfetamínico. En el informe se muestra que laboratorios de escala industrial, en condiciones de producir cientos de millones de comprimidos, se trasladan a lugares del mundo en que las autoridades policiales o son débiles o corruptas, en los que se cuenta con la complicidad de los funcionarios del país", dijo el Sr. Costa.
Falta de voluntad, de información y de recursos
Los países más afectados por la arremetida de los estimulantes de tipo anfetamínico son los menos preparados para hacerle frente. "Algunos países no aceptan la existencia del problema e incluso no informan de su situación a las Naciones Unidas. Otros están escasamente preparados para combatir la pandemia, en cuanto a la reunión de información, los marcos normativos, las fuerzas policiales, la medicina forense o la atención de salud se refiere", dijo el Sr. Costa.
No es fácil reunir información. Las estimaciones de la oferta se realizan mediante extrapolaciones a partir de las incautaciones de precursores y de productos finales fabricados con estimulantes de tipo anfetamínico; las estimaciones de la demanda, a partir del cálculo poco aproximado del número de personas que consumen drogas. Se requiere la investigación forense para analizar las nuevas tendencias y seguir de cerca su evolución.
SMART: una respuesta acertada
"Ante los estimulantes de tipo anfetamínico, el mundo tiene que reaccionar antes de que el problema nos desborde", dijo el Sr. Costa, y, en ese tenor, presentó en Bangkok el programa SMART (Programa mundial de vigilancia de las drogas sintéticas: análisis, informes y tendencias). El Programa, que comenzará a ejecutarse en Asia, tiene por finalidad reducir el déficit de información que existe en el mundo sobre los estimulantes de tipo anfetamínico. Ello se conseguirá en colaboración con los gobiernos, particularmente los de regiones vulnerables, para mejorar su capacidad de reunir, analizar e intercambiar información acerca de los productos fabricados con estimulantes de tipo anfetamínico, su uso y las rutas de tráfico empleadas.
"Así nos formaremos una idea más ajustada a la realidad de la verdadera dimensión del problema de los estupefacientes sintéticos y de las medidas adicionales que se pueden adoptar para abordarlo, en términos de prevención, tratamiento y represión", dijo el Sr. Costa.
El Análisis mundial de estimulantes de tipo anfetamínico, de 2008, puede consultarse en la siguiente dirección: www.unodc.org. Si desea información adicional, sírvase dirigirse a: Walter Kemp Redactor de discursos y portavoz Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito Teléfono: (+43 1) 26060 5629 Teléfono móvil: (+43 699) 1459 5629 Correo electrónico: walter.kemp@unodc.org
Ver reporte completo en pdf
| |