Mensaje: del Día Mundial contra la Trata de Personas (2016)

Declaración del Director Ejecutivo de UNODC
sobre el Día Mundial contra la Trata de Personas - 30 de julio de 2016

La trata de personas es un crimen de carácter parasitario que se alimenta de la vulnerabilidad, aumenta en tiempos de incertidumbre, y aprovecha la falta de acciones en su contra.

Mientras la comunidad internacional batalla contra lo que el Secretario General Ban Ki-moon ha denominado la crisis de refugiados y migrantes más grande desde la Segunda Guerra Mundial, los tratantes de personas y traficantes de migrantes aprovechan esta terrible situación para procurarse ganancias.

Los criminales acechan a gente necesitada y sin redes de apoyo, y ven a los migrantes, especialmente a los niños, como blancos fáciles para ser sujetos a explotación, violencia y abuso.

Los conflictos armados y las crisis humanitarias exponen a aquellos que se ven inmersos en esas situaciones a un mayor riesgo de ser víctimas de trata con fines sexuales, trabajo forzado, robo de órganos, servidumbre y otras formas de explotación.

Aun cuando no todos los migrantes son vulnerables a la trata, en el Informe Global sobre Trata de Personas 2016, próximo a ser publicado, se identifica un patrón claro que vincula a la migración indocumentada con la trata de personas.

Ciertos flujos migratorios son aparentemente vulnerables a la trata de personas. Ciudadanos de Honduras, Guatemala y El Salvador representan el 20 por ciento de las víctimas identificadas en Estados Unidos, mientras que los flujos migratorios legales desde estos países representan alrededor del 5 por ciento del total. Hay patrones similares en Europa occidental, donde ciudadanos de Europa sudoriental comprenden una gran parte de las víctimas detectadas.

El informe de UNODC, que será presentado más adelante en este año, identifica aún más a detalle los vínculos entre la trata de personas y los flujos migratorios desde países como Siria y Eritrea, y que incluyen a los refugiados Rohingya de Myanmar y Bangladesh.

Claramente debemos implementar más acciones para detener a los tratantes de personas, como parte de una respuesta coordinada e integral frente a la crisis de refugiados y a los continuos desafíos migratorios que se encuentran alrededor del mundo.

Hago un llamado a los gobiernos para ratificar e implementar de manera efectiva la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional y sus Protocolos, para ayudar y proteger a las víctimas y a los derechos de los migrantes traficados, y promover la cooperación internacional que se necesita para llevar a los delincuentes ante la justicia.

Al fortalecer las acciones de acuerdo con los Protocolos podemos reforzar la protección de niños, mujeres y hombres vulnerables, y ayudar a promover la seguridad y la dignidad de refugiados y migrantes en todas las etapas de su viaje.

Adicionalmente, conmino a gobiernos, empresas e individuos a apoyar al Fideicomiso Voluntario de las Naciones Unidas para las Víctimas de la Trata de Personas: www.unodc.org/humantraffickingfund.

El Fideicomiso se financia exclusivamente con sus donativos. Éste colabora con socios de ONG en todo el mundo para asistir a víctimas de trata, brindándoles refugio y capacitación escolar y vocacional, así como también acceso a servicios de salud, psicosociales, legales y económicos.

Finalmente, animo a todos - votantes y líderes comunitarios, empresarios y empleados, maestros y alumnos, consumidores y turistas - a educarse y educar a sus allegados, y ayudar a hacer conciencia sobre este terrible crimen.

En este Día Mundial de las Naciones Unidas contra la Trata de Personas comprometámonos a trabajar en conjunto para dar una muy necesaria voz y una mano amiga a los muchos niños, mujeres y hombres que, en su marcha, siguen siendo demasiado vulnerables a la trata de personas.

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Mensaje: del Día Mundial contra la Trata de Personas (2014)

Mensaje del Secretario General Ban Ki-moon con motivo del Día Mundial contra la Trata de Personas, 30 de julio de 2014

La trata de seres humanos es una industria mundial despiadada que niega a las víctimas sus derechos y su dignidad y genera miles de millones de dólares para las redes de la delincuencia organizada. La mayoría de las víctimas de la trata son mujeres y niños vulnerables que son engañados para hacerles emprender una vida de sufrimiento. Son explotados sexualmente y obligados a trabajar en condiciones similares a la esclavitud.

En este primer Día Mundial contra la Trata de Personas, que constituye un llamamiento a la acción para poner fin a ese delito y dar esperanza a las víctimas que a menudo viven entre nosotros sin ser reconocidas. Para poner fin a los traficantes debemos cortar los canales de financiación e incautar activos. Insto a todos los países a que ratifiquen y apliquen plenamente la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional y su Protocolo sobre la Trata de Personas.

El cumplimiento de la ley, la cooperación transfronteriza y el intercambio de información pueden ser todos eficaces. Sin embargo, para poner fin a la trata de personas también deben abordarse las causas profundas. La pobreza extrema, las desigualdades muy arraigadas y la falta de educación y de oportunidades crean las vulnerabilidades que son explotadas por los traficantes. En última instancia, la mejor protección es acelerar el desarrollo para todos.

Las víctimas de la trata que tienen la suerte de ser liberadas necesitan asistencia para recuperar sus derechos y reintegrarse en la sociedad. El Fondo Fiduciario de Contribuciones Voluntarias de las Naciones Unidas para las Víctimas de la Trata de Personas, Especialmente Mujeres y Niños, trabaja en favor de las víctimas pero necesita financiación adicional. Hago un llamamiento a todos para que apoyen la campaña de las Naciones Unidas "Ten Compasión por las Víctimas de la Trata de Personas".

Abramos los ojos ante este delito y abramos nuestros corazones a las víctimas. Ha llegado el momento de decir no a la trata de seres humanos.

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United Nations Office on Drugs and Crime Executive Director Yury Fedotov: Message on World Day against Trafficking in Persons, 30 July 2014

Not a single day goes by without a fresh report of women, men and children being sold into modern-day slavery; forced to work in sweatshops, fields and brothels, hidden in plain sight in the richest countries in the world, and in the poorest.

Human trafficking exploits the dream of millions for a better life for themselves and their children. Traffickers steal this hope to turn people into commodities in a perfidious trade that, despite our efforts, continues to operate with impunity.

This 30 July, we are marking the first ever United Nations World Day against Trafficking in Persons. The day aims to raise awareness of the plight of human trafficking victims, and help promote and protect their rights. It is a chance to express our solidarity with the vulnerable, and pledge to give back the precious commodity stolen from them: hope.

Because the truth is that we are still far from winning this fight.

The Protocol to Prevent, Suppress and Punish Trafficking in Persons, Especially Women and Children, under the United Nations Convention against Transnational Organized Crime came into force a decade ago.

In this time we have achieved a lot. In 2003, less than half of countries in the world had legislation criminalizing human trafficking. Now more than 90% of countries do.

Nevertheless, legislation does not always comply with the Protocol, and fails to cover all forms of trafficking and their victims. In effect, there are billions of people who are not adequately protected and remain vulnerable.

Even when legislation is enacted, implementation falls short. Since 2007, the number of convictions reported globally has remained extremely low.

As UNODC's forthcoming Global Report on Trafficking in Persons shows, some 15 per cent of countries did not record a single conviction between 2010 and 2012, while 25 per cent only recorded between one and 10 convictions.

This is of great concern because convictions not only ensure that the offenders have to answer for their crimes. They send an important signal to criminals - for whom human trafficking is a low-risk, high-profit activity - that this violation will not be tolerated.

At the same time, we have found that more and more detected victims are children, particularly girls under the age of 18.

We can all do our part to fight human trafficking. Awareness is key, because even though human trafficking is a transnational crime happening everywhere, it is a crime that is committed locally, in our neighbourhoods and local communities.

The majority of convicted traffickers - the recruiters, transporters and exploiters - are from the same country as the victims, or are nationals of the country to which the victims are taken. Even when international borders are crossed, the origin and destination countries are often within the same region.

I encourage everyone to do and give what they can.

The United Nations Voluntary Trust Fund for Victims of Trafficking in Persons supports grassroots organizations directly assisting victims of human trafficking. The fund is financed solely through voluntary contributions from governments, the business community and people of goodwill. Every donation counts.

Let us mark this first United Nations World Day against Trafficking in Persons by doing more. We need more awareness, more education, more training and more determination to see - and stop - what is happening right in front of our eyes.

Join the #igivehope campaign today and show your solidarity with victims of human trafficking. www.unodc.org/endht/

Have a heart for victims of human trafficking and contribute to the United Nations Voluntary Trust Fund: www.unodc.org/unodc/human-trafficking-fund.html

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