Astha: la construcción de una nueva vida en Nepal

Astha (derecha) y una compañera de la Shakti Samuha en el abrigo de Kathmandu, Nepal (Foto: UNODC)

23 de abril 2010 - A los 13 años de edad, Astha (nombre ficticio) fue llevada a una fábrica de alfombras en Katmandú, Nepal, para trabajar. "Yo no sabía que había sido vendido al propietario", dijo Astha. "Me hicieron trabajar duro a tejer alfombras y por la noche, el dueño me llamaba y abusaba sexualmente de mí. Trabajé allí durante ocho años y pude ver niñas que fueron obligadas por el propietario a vender sus riñones".

Astha es una de los miles de niñas y mujeres nepalesas que fueron víctimas de la trata de personas, para una vida de trabajo forzoso, de explotación sexual y de miedo constante. Cada año, las niñas son víctimas de la trata y son enviadas principalmente a India, Malasia, Arabia Saudita y otros países del Golfo Pérsico, con fines de explotación sexual. La mayoría proviene de zonas rurales. Muchos traficantes, que a menudo forman parte de una red delictiva organizada, capturan sus víctimas y engañan sus guardianes, ofreciendo una boda y una vida mejor para las niñas. En cambio, las chicas terminan esclavizadas. Según Astha, las niñas que son vendidas a burdeles pueden producir hasta 250.000 dólares a sus captores durante su "carrera" como trabajadores sexuales.

Astha fue una de las pocas afortunadas que lograron escapar de esa vida brutal y degradante. Un día, un funcionario de una ONG llamada Shakti Samuha fue a la fábrica donde ella trabajaba para hablar de la trata y sobre el tipo de ayuda que podría ofrecer. Astha buscó ayuda de la organización y logró escapar.

Hoy en día Astha trabaja para la Shakti Samuha como directora de refugio para mujeres víctimas de la trata en Katmandú. Shakti Samuha fue fundada por mujeres nepalesas que fueron víctimas de la trata y, por lo tanto, entienden plenamente la necesidad de las mujeres en términos de apoyo y de recursos. La Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) y sus socios han proporcionado apoyo para el refugio de la Shakti Samuha a través de un proyecto regional de lucha contra la trata de personas. La organización proporciona alimento y refugio para víctimas, además de asesoramiento, formación profesional y sobre todo, atención.

La mayoría de las mujeres y las niñas que fueron víctimas de la trata en Nepal no pueden regresar a sus hogares por temor a la discriminación y al abandono. Con frecuencia, los familiares son cómplices de la trata en Nepal, y por lo tanto, no aceptan de buen grado el regreso de sus hijas. La Shakti Samuha proporciona a jóvenes que han sido víctimas de la trata una nueva oportunidad de vida, ayudándolas en su reinserción paulatina en la sociedad y en la recuperación de su dignidad y de su autoestima. También ofrece capacitación en defensa personal contra la violencia y lecciones sobre la prevención del VIH.

La ONG Shakti Samuha busca que las niñas de Nepal tomen más conciencia sobre la trata con fines de explotación sexual. La ONG trabaja con el gobierno de Nepal para ayudar a construir unidades en los distritos para combatir la trata de personas y difundir información sobre este crimen. Los miembros de la Shakti Samuha también ayudan a las mujeres vulnerables a la explotación sexual en clubes y fábricas.

Cada año, miles de hombres, mujeres y niños son víctimas de la trata de personas en sus países de origen y en el extranjero. A través de la coerción, del engaño o de la fuerza, son explotados para el trabajo, para fines de explotación sexual o incluso para tráfico de órganos. Casi todos los países del mundo se ven afectados por este crimen de lesa humanidad, ya sea como país de origen, de tránsito o de destino de las víctimas.

La UNODC está trabajando para ayudar a los Estados en la prevención de la trata de personas, en la protección de las víctimas y el enjuiciamiento de los criminales de acuerdo con el Protocolo de las Naciones Unidas para prevenir, reprimir y sancionar la trata de personas, que, en marzo del 2010, contaba con la adhesión de 137 países.

La UNODC ayuda a los países a desarrollar una legislación nacional y a establecer estrategias globales para combatir el tráfico, aportando los recursos necesarios para ponerlas en práctica. La UNODC presta asistencia a los países, incluyendo el desarrollo de las capacidades locales, y ofreciendo conocimientos y herramientas prácticas para fomentar la cooperación internacional en las investigaciones y en procedimientos criminales. La UNODC también lleva a cabo campañas mundiales contra la trata de seres humanos, con la participación del sector privado, de la sociedad civil, de los medios de comunicación y del público en general, a través de la Iniciativa Mundial para la Lucha contra la Trata de Personas (UN.GIFT) y la campaña Corazón Azul contra la trata de personas.

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