Jóvenes brasileños son el foco de la 1ª sociedad entre UNODC y empresa privada

31 de agosto de 2010 - Ser joven en Brasil es vivir en riesgo. De cada 100 mil jóvenes brasileños entre los 15 y 24 años de edad, 43 mueren víctimas de accidentes, crímenes o suicidio provocado por arma de fuego. Los datos son del informe "Mapa de la Violencia" realizada en 65 países por la Organización de los Estados Iberoamericanos.

Dispuestos a reducir la vulnerabilidad de ese público a la violencia, la Oficina de Naciones Unidas sobre Drogas y Crimen (UNODC) y la empresa brasileña Grupo Caixa Seguros firman este martes, en Brasilia, convenio para diseminar las tecnologías sociales y ampliar el alcance del programa Jóvenes de Expresión - inversión social privada que busca promover la salud de los jóvenes entre 18 y 29 años, a través de la reducción de la mortalidad por causas violentas. Esta es la primera vez que UNODC firma convenio con una institución privada en Brasil.

"En las comunidades donde el proyecto-piloto fue implementado (Sobradinho II y Ceilândia, ambas en el Distrito Federal), los resultados alcanzados fueron muy positivos en la promoción de la salud y en la reducción de los factores de vulnerabilidad de los jóvenes a la violencia. Esas dos áreas son prioritarias para el trabajo de UNODC en Brasil y el Cono Sur", afirma Bo Mathiasen, representante de UNODC para Brasil y el Cono Sur.

El programa Joven de Expresión fue creado en 2007 por el Grupo Caixa Seguros, que eligió a los jóvenes como público prioritario de sus proyectos de inversión social privada., "Creemos que, si debidamente asistidos y apoyados en su proceso de formación, los jóvenes tienen potencial para contribuir activamente para el crecimiento de Brasil", explica el presidente de la empresa, Thierry Claudon.

El convenio estipula que la aseguradora invertirá UD$ 1.227.180 en el Joven de Expresión hasta 2012. Ya UNODC se encargará de la gestión del programa, introduciendo temas de prevención al uso de drogas y acceso a la Justicia, fomentando intercambios de la metodología. El objetivo final es el de transformar el modelo de intervención en una política pública.

Durante los dos primero años del proyecto (2007 a 2009), el Joven de Expresión atendió a más de 300 jóvenes de comunidades vulnerables del Distrito Federal. El impacto social del programa fue comprobado, en 2009, por una evaluación científica que verificó los conocimientos, las actitudes y las prácticas de los jóvenes participantes del proyecto en dos momentos: antes de ingresar en las oficinas y tras un año de participación.

El estudio reveló que después de ese periodo, esos jóvenes pasaron a adoptar comportamientos más seguros, reaccionando menos a provocaciones y adoptando una actitud cada vez más emprendedora, lo que los hace menos vulnerables a la violencia.

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