Mensaje para el Día Mundial del Sida 2011, Director ejecutivo de UNODC, Yuri Fedotov

Yury Fedotov

Director Ejecutivo

Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito

01 de diciembre de 2011 - Treinta años de SIDA han llevado a la comunidad internacional a una respuesta extraordinaria y sin precedentes, que se ha traducido en una disminución constante de nuevas infecciones. Desde 2001, la tasa de nuevas infecciones por VIH se redujo globalmente en cerca del 25 por ciento.

Y el número de personas tratadas con medicamentos que salvan vidas ha aumentado 22 veces. En diciembre de 2010, 6,6 millones de personas en países de bajos y medianos ingresos recibieron tratamiento antirretroviral de gran actividad. Los niños no tienen que nacer con el VIH, si las madres son tratadas antes y durante el parto.

Los resultados de investigaciones recientes también indican que el tratamiento precoz de la infección por el VIH puede prevenir la transmisión del virus a una pareja no infectada. En este sentido, el tratamiento se ha convertido en un medio poderoso de prevención del VIH.
En el campo del consumo de drogas, varios países han sido capaces de reducir las tasas de nuevas infecciones entre los usuarios de drogas a prácticamente cero. Sistemas integrales de prevención y tratamiento se pusieron en marcha, utilizando todo el arsenal de opciones comprobadas científicamente.

En estos países, el consumo de drogas es visto como una condición que requiere servicios de salud accesibles y de protección social. El éxito de la estrategia incluye el tratamiento de la drogodependencia, oportunidades de bienestar e intervenciones de VIH en centros integrados y bien coordinados. La cooperación y las alianzas con las organizaciones de la sociedad civil se ampliaron. Los derechos humanos fueron respetados. Y los resultados hablan por sí mismos.

Teniendo en cuenta estos logros y tendencias, en 2011, la Asamblea General de Naciones Unidas aprobó una estrategia para llegar a cero: Cero nuevas infecciones por el VIH, cero discriminación y cero muertes relacionadas con el SIDA. Esto no es sólo una meta deseada, los datos de varios países indican que de hecho es posible. Sabemos cómo lograrlo, porque 30 años de SIDA nos han enseñado lo que funciona.

Estoy consciente de que aún queda mucho por hacer: Nuestros datos indican que en algunos países la incidencia de la infección por VIH entre usuarios de drogas inyectables continúa creciendo. El VIH en las cárceles es un problema grave, existe una gran necesidad por prevención, por una reforma de la justicia criminal y por abordar a las co-infecciones de tuberculosis y hepatitis. Las víctimas de la trata de personas, especialmente mujeres y niñas, que son explotadas sexualmente o que sufren abuso sexual, son particularmente vulnerables al riesgo de contraer el VIH. Los jóvenes también necesitan oportunidades específicas de prevención y tratamiento. Países post-conflicto son especialmente susceptibles a las epidemias de VIH.

La UNODC tiene un gran número de asesores altamente calificados en el campo del SIDA, listos para compartir sus conocimientos y experiencias con cualquier país, si así se les solicita. Particularmente en el área del consumo de drogas y en las cárceles, tenemos como mandato de nuestros órganos ayudar a los países. Estamos dispuestos a cumplir con estos mandatos.
Con el conocimiento actual y las capacidades, todas las infecciones del VIH se pueden prevenir, y estar ya infectado con el VIH no significa una sentencia de muerte. Trabajando en conjunto podemos lograr cero para el año 2015 en todos los lugares del mundo.

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