UNODC lamenta la pérdida del colega Luis María Duarte

LuisBrasília, 21 de marzo de 2014 - Me toca la penosa tarea de despedir a Luis María Duarte, quien hasta hace pocas semanas atrás se desempeñaba, con esmero, dedicación y acierto, como coordinador de nuestro programa nacional integrado en Paraguay.  Luis había dejado nuestra organización para crecer humana y profesionalmente en Kabul, Afganistán, en misiones de observación electoral. Allí un acto terrorista cegó su vida.

La muerte de un joven siempre trae consigo una sensación de injusticia. Si además es la de un profesional que comenzaba a recoger los frutos de su trabajo, y aun así prometía mucho más logros, encierra en sí misma una sensación de mayor pérdida. Pero cuando se da en las circunstancias en que aconteció, producto del terrorismo demencial,  se nos hace --por sobre todas las cosas-- incomprensible.

La muerte de Luis, con la tragedia que trae consigo nos debe hacer reflexionar sobre nuestro trabajo y nuestros cometidos. Profesor universitario, diplomático, funcionario internacional y, más recientemente, profesional comprometido con la democracia y la libertad, probablemente él, como todos los que trabajamos en UNODC, no creara productos inmediatamente tangibles o atractivos al consumo. Al contrario, su trabajo y el nuestro, es de servicio, de largo aliento y de sacrificio. Pero vale la pena hacerlo en bien del prójimo, tal como él lo hizo, al servicio de su país y de la comunidad internacional.

A sus padres, en la certeza de que su dolor ha de ser tan grande como su orgullo, nuestras condolencias más sentidas. Y a sus colegas, entre los que dejó tantos amigos, que nos reconfortemos en su ejemplo para seguir cumpliendo nuestra misión.

 

Rafael Franzini

Representante

Oficina de Enlace y Partenariado de la UNODC en Brasil