Vigésima Primera Reunión de Jefes de los Organismos Nacionales Encargados de Combatir el Tráfico Ilícito de Drogas en América Latina y el Caribe

Santiago de Chile, 03 a 07 de Octubre, de 2011

Bo Mathiasen,

representante Regional de la Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito - UNODC

en nombre del Director Ejecutivo de la UNODC, Sr. Yury Fedotov

Damas, caballeros y Excelencias,

En nombre del Director Ejecutivo de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, UNODC, el Sr. Yury Fedotov, les doy la bienvenida a todas y a todos en la Vigésima primera Reunión de Jefes de Organismos Nacionales Encargados de Combatir el Tráfico Ilícito de Drogas en América Latina y el Caribe.

Como muchos de ustedes saben, las HONLEAs discuten e identifican las políticas y temas relativos a la aplicación de la ley en sus regiones.

En estos encuentros, tenemos la oportunidad de

-     establecer grupos de trabajo para analizar avances y nuevas amenazas;

-     hacer recomendaciones a los Estados Parte y,

-     especialmente, tenemos la oportunidad de promover la cooperación en la lucha contra las drogas a nivel regional.

Hace veintiún años, cuando este foro fue creado, la situación del control de las drogas era muy diferente. Esta región presentaba zonas de producción bien localizadas, que tenían destinación bien definida, y el consumo no era un asunto de gran preocupación.

Hoy la situación es mucho más compleja. En los últimos diez años hemos aprendido que la dinámica de la delincuencia organizada no se centra sólo en una actividad ilícita, sino que implica diversos delitos.

No es más posible disociar el narcotráfico del tráfico de armas, de la corrupción y del lavado de dinero, o de delitos como la trata de personas o el tráfico ilícito de migrantes, entre otros.

En este proceso, la globalización, que ha traído consigo el acceso a la tecnología, el comercio internacional, y una movilidad sin precedentes de los ciudadanos y empresas en todo el mundo, también ha beneficiado al crimen organizado.

El tráfico ilícito, la corrupción y el terrorismo se han tornado globales, y las fronteras, destinadas a proteger a nuestros ciudadanos, el crimen organizado las cruza como si no existieran.

Estas fronteras abiertas son explotadas por organizaciones criminales, que se mueven de un país a otro, de un continente a otro, sin ser vistas, amenazando el Estado de Derecho, la Democracia, la gobernabilidad y el desarrollo económico y social.

El mundo ha cambiado, la dinámica del crimen organizado ha cambiado, y debemos hacer frente a nuevos retos.

La región ha creado diferentes organismos para enfrentar las amenazas que el crimen organizado transnacional representa. Los Estados de la región pueden contar con:

-      La Organización de Estados Americanos;

-      El Mecanismo Coordinador de Control de     Drogas del Caribe;

-      Tratado de la CARICOM sobre Cooperación Mutua para Combatir el Crimen;

-      El Consejo Suramericano sobre el Problema Mundial de las Drogas, de la UNASUR;

-      Gafisud, entre otros.

Pero aún queda mucho por hacer para fortalecer la cooperación y el intercambio de informaciones de inteligencia en la región.

En la última década, hemos visto cambios en los padrones del tráfico de drogas y del consumo, y nuevas rutas están surgiendo.

También vemos a los grupos del crimen organizado fortalecer sus intereses e influencia en la región, y el abuso de drogas es ahora un problema en todas las partes del mundo.

Es cierto que se han logrado avances.

Las políticas de control de drogas han sido capaces de mantener las tasas de consumo de drogas ilícitas en alrededor del 3% al 6%, mientras que las tasas de consumo de tabaco, por ejemplo, alcanzaron el 25%.

El último Informe Global sobre Drogas también señala que el cultivo, la producción y el consumo de drogas tradicionales como el cannabis y la cocaína se han estabilizado en los últimos años.

El cultivo ilícito de la hoja de coca en el Estado Plurinacional de Bolivia, en Colombia y en Perú, responsables por casi el 100% de la producción mundial, se ha reducido de doscientas veintiún mil trescientas hectáreas (221.300), en 2000, para ciento cuarenta y nueve mil cien hectáreas (149.100) en 2010.

Desde 2007, la producción de cocaína ha mostrado una clara tendencia de baja debido, principalmente, a los esfuerzos en el control de la producción de drogas en Colombia. La producción de cocaína cayó un sexto en el período de 2007 a 2010.

Además, la región ha aumentado su proporción en las incautaciones de cocaína, en comparación con el resto del mundo. Entre 2007 y 2009, la región representó el 74% de las incautaciones totales de cocaína, con un incremento del 27%.

Estas cifras reflejan los crecientes esfuerzos en la interdicción de los países andinos, bien como avances en la cooperación internacional - y, por lo tanto, interdicciones más eficaces.

Sin embargo, la región enfrenta los nuevos desafíos colocados por la globalización.

Los esfuerzos para combatir el tráfico y el consumo de drogas en América del Norte han hecho con que células del crimen organizado se desplacen hacia América Central y del Sur.

En los últimos años, por ejemplo, la República Bolivariana de Venezuela y los países del Cono Sur se han convertido en rutas importantes de tráfico de drogas.

La proximidad a los principales mercados de estimulantes de tipo anfetamínico hace con que los países de la región estén más propensos a ser utilizados como bases para la producción y puntos de tránsito para el tráfico de estimulantes de tipo anfetamínico, ya que los narcotraficantes buscan siempre evitar los controles, cada vez más estrictos, en particular con respecto a los precursores químicos.

Desde mediados de la década de 2000, por ejemplo, México surgió como una importante fuente de metanfetaminas. En 2009, el país presentó el desmantelamiento de ciento noventa y un (191) laboratorios, frente a veinte y un (21), en 2008.

Aquél año, el gobierno de México anunció la prohibición de importaciones de seudoefedrina y de efedrina, además de la prohibición al uso de esos dos químicos a partir de 2009.

Desde entonces, los reportes de laboratorios ilícitos de metanfetamina en América Central y América del Sur han aumentado.

En América del Sur, Argentina, Brasil y la República Bolivariana de Venezuela reportaron las mayores tasas de prevalencia del consumo de anfetaminas en la región.

Países de América Central como Belice, Costa Rica y El Salvador también han reportado las mayores tasas de prevalencia anual de consumo entre la población en general.

Estudios también demuestran que el uso de preparados farmacéuticos que contienen sustancias estimulantes se ha generalizado en la región.

Otra preocupación es el desvío de precursores químicos.

Según el último Informe Global 2011 de Estimulantes de Tipo Anfetamínico, los traficantes están centrando sus actividades cada vez más en preparados farmacéuticos que contienen efedrina y seudoefedrina.

Las autoridades de los Países Bajos, por ejemplo, incautaron once millones de pastillas de seudoefedrina en tránsito procedentes de Vietnam hacia Guatemala.

Del mismo modo, países europeos como Francia y el Reino Unido, además de los Estados Unidos han incautado cargas de preparados en tránsito procedentes de países asiáticos destinados a América Central y del Sur.

La efedrina y la seudoefedrina son ahora rutinariamente confiscadas en toda la región.

Mientras entre el 2005 y el 2006 no se reportaron incautaciones importantes de efedrina, desde entonces las cantidades han aumentado significativamente, alcanzando casi doce toneladas en 2009.

En ese año, las autoridades de Argentina incautaron un total de casi diez coma cinco (10,5) toneladas de efedrina, lo que representó aproximadamente el 25% del total de las incautaciones mundiales.

Aún tenemos que concientizarnos más respecto a los estimulantes de tipo anfetamínico y necesitamos más datos sobre la fabricación, el tráfico y el uso de esos estimulantes.

Esa es la razón por la cual uno de los temas principales que se tratarán en esta vigésima primera (21ª) edición de HONLEA es la asociación con la industria química para fortalecer la fiscalización de precursores.

Esta asociación debe ser vista no como un resultado, sino como el punto de partida de todo nuestro trabajo.

Estoy seguro de que muchos de ustedes tienen experiencias exitosas para compartir en esta área.

Sea en la forma de involucrar a la industria química en este sentido ...

Sea en el establecimiento de directrices internacionales o para la industria, para apoyar estas asociaciones …

Sea en la identificación de los retos a superar para el desarrollo de dicha cooperación.

Debemos tener en cuenta que la industria química tiene un interés particular en trabajar en la elaboración de una lista de sustancias químicas controladas, producidas con fines legales.

La mayoría de las industrias están dispuestas a trabajar de manera lícita, abierta y transparente.

Con los años, UNODC ha hecho progresos en el registro de una lista de estos precursores y es por eso que los narcotraficantes continúan en la búsqueda de formas innovadoras de producción o refinación de drogas.

Los riesgos del surgimiento de nuevas sustancias y de la desviación siempre estarán presentes, pero podemos trabajar en conjunto con las autoridades y el sector privado para limitar estos riesgos.

Podemos construir un régimen de control de precursores químicos en el cual estos son monitoreados de cerca y las empresas que importan, exportan, producen, transportan, almacenan y venden estas sustancias están registradas y autorizadas para hacerlo.

Todos sabemos que sin una alianza con la industria química será prácticamente imposible establecer mecanismos eficaces de control, y lo más probable es que la desviación de precursores continúe y aumente.

Otro de los temas principales para los próximos días es el establecimiento de controles eficaces en las regiones de frontera.

La idea es examinar los desafíos actuales que las autoridades policiales enfrentan al operar en tierra, mar y aire en la lucha contra las organizaciones de narcotraficantes.

En esta temática, la confianza es una palabra clave.

El éxito del control de fronteras depende, en gran medida, de la capacidad de los países en cooperar, y para ello, la policía y los organismos de inteligencia deben confiar en sus contrapartes.

Cuanto más información logremos reunir y compartir, mejor será nuestra capacidad de precisión cuanto al modi operandi de las organizaciones del narcotráfico, cuanto al tipo de drogas y cuanto a la nacionalidad de los involucrados.

El intercambio de estrategias comprobadamente eficaces, de respuestas y procedimientos de detección de traficantes y de sus cargas es extremamente importante para mejorar la eficacia de los controles fronterizos regionales en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado.

Por último, pero no menos importante, vamos a discutir estrategias, legislaciones y la experticia necesarias para la recuperación de las ganancias generadas por el narcotráfico y las respuestas y experiencias de las autoridades.

Damas, caballeros y excelencias, la UNODC espera aprender desde el punto de vista de ustedes sobre las nuevas tendencias y retos, además de propuestas para superarlos.

En un Estado donde la aplicación de la ley es débil, el crimen y la corrupción se apoderan y retrasan el desarrollo.

No podemos permitir que esto suceda.

Por lo tanto, sean bienvenidos una vez más a la vigésima primera edición de HONLEA.

Muchas gracias.