Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes

Informe anual 2011

28 de Febrero de 2012

Aprovechar los logros de un siglo de fiscalización internacional de drogas. El informe anual de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes correspondiente a 2011 está dedicado al centenario de la Convención Internacional del Opio, firmada en La Haya en 1912. A finales del siglo XIX y principios del XX, los gobiernos y la sociedad civil reconocieron el grave peligro que suponía para la salud pública la compraventa no reglamentada y los elevados niveles de uso indebido de drogas y toxicomanía en todo el mundo. En aquella época, alrededor del 90% del consumo de estupefacientes en los Estados Unidos se destinaba a fines no médicos, y, en China, el consumo anual de opiáceos se calculaba en más de 3.000 toneladas de equivalente de morfina, cifra apreciablemente mayor que la del consumo mundial 100 años después.

La firma de la Convención de 1912 fue un hito que hizo patente el reconocimiento de que la cooperación internacional y el principio de la responsabilidad compartida eran fundamentales para la fiscalización de las drogas. Se reconoció así la importancia que revestía la disponibilidad de drogas para fines médicos y científicos y se otorgó prioridad a proteger a las personas y las comunidades del uso indebido de drogas y la toxicomanía y de la pérdida de libertad que se derivaba de esa dependencia de las drogas.

En esta ocasión, la Junta reconoce los esfuerzos y la entrega de muchas organizaciones no gubernamentales (ONG) que, con su labor dedicada a proteger a las personas del uso indebido de drogas, mantienen y defienden el legado de las ONG progresistas que desempeñaron un papel trascendental en todo el proceso que se plasmó en la Convención de 1912.

 

Informe anual 2011

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