United Nations Office on Drugs and Crime


Colombia cambia gracias a los "frutos de la paz"

En las profundidades de la selva colombiana, las cosechas ilegales crecen al lado de plantas y flores tropicales. Con ayuda de la ONUDD, los campesinos cultivan también en la selva productos legales.

No es ningún secreto que Colombia es un país desgarrado por la violencia donde viven miles de familias en zonas rurales que se han convertido en un campo de batalla. El tráfico de drogas y el delito organizado reducen las posibilidades de desarrollo social y han creado una de las situaciones humanitarias más complejas del mundo.

Muchas familias colombianas nunca han estado integradas en una economía legal sostenible. Comunidades enteras dependen del dinero que obtienen del cultivo de coca o adormidera, cultivos ilícitos que sirven de medio de vida a grandes segmentos de la población colombiana. El aislamiento y la poca presencia de las autoridades públicas perpetúan esta situación y siguen limitando las oportunidades de muchos colombianos rurales.

Pero algunas sociedades del sector privado y algunos ciudadanos responsables están colaborando para modificar esa dinámica. Sus esfuerzos, en los que participa la ONUDD, han permitido encontrar formas creativas de promover el desarrollo y la paz.

Los programas de desarrollo alternativo y protección de las zonas forestales iniciados por la ONUDD en Colombia están ayudando a ofrecer a los campesinos atrapados en el ciclo de los cultivos ilícitos otras posibilidades. La ONUDD esté llevando a cabo proyectos de desarrollo alternativo en Colombia desde 1986. Estos proyectos han contribuido a la erradicación sostenible de cultivos ilícitos en más de 6.000 hectáreas y en ellos han participado más de 8.000 familias.

Uno de los aspectos de estos proyectos de desarrollo alternativo que han tenido más éxito son los "frutos de la paz". Se trata de productos alternativos, como palmitos, café orgánico, cacao, alubias, bananos verdes, tomates y productos lácteos, que se han elegido por su potencial de mercado. Las comunidades sustituyen los productos ilícitos por estos cultivos.

El resultado son unas industrias eficientes y sostenibles que mejoran la calidad de vida, refuerzan la cohesión social y promueven el desarrollo social y la paz.

Gracias al apoyo del sector privado, algunos de estos productos se pueden comprar en supermercados del país y de todo el mundo. La ONUDD colabora con los campesinos para garantizar la elevada calidad de estos productos y la elaboración directa de las materias primas obtenidas gracias a los proyectos de desarrollo alternativo en las regiones afectadas por la producción ilícita de drogas.

La alianza de la ONUDD con el sector privado para promover los "frutos de la paz" sigue prestando apoyo a soluciones inteligentes a los problemas de Colombia promoviendo actividades como la venta y distribución de productos, el diseño de campañas de información y publicidad y la comercialización.

Gracias al comercio justo y a la venta de productos legítimos, Colombia podrá dejar a sus espaldas el pasado de conflictos y resolver los problemas de los cultivos ilícitos y el delito.

UNODC Perspectives
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