United Nations Office on Drugs and Crime


Undécimo Congreso de las Naciones Unidas sobre Prevención del Delito

"Sinergias y respuestas: alianzas estratégicas en materia de prevención del delito y justicia penal" fue el tema principal del Undécimo Congreso de las Naciones Unidas sobre Prevención del Delito y Justicia Penal, que se celebró en Bangkok (Tailandia), del 14 al 25 de abril. 

Foto: DPI/Naciones UnidasLos Estados Miembros de las Naciones Unidas, al comprender que se necesita una acción concertada más eficaz para responder a las crecientes amenazas que representan la delincuencia organizada y el terrorismo, decidieron en el Undécimo Congreso fortalecer las alianzas estratégicas de lucha contra el problema mundial de la delincuencia. 

Según Antonio Maria Costa, director ejecutivo de la ONUDD y secretario general del Undécimo Congreso, estas alianzas se tornan más urgentes en vista de que la delincuencia transnacional ha aumentado en términos cualitativos y cuantitativos, y de que se ha tomado conciencia de su existencia. A su juicio, este incremento se debe principalmente a la mayor libertad en las comunicaciones, el comercio y el transporte.

En respuesta a los desafíos que enfrenta la comunidad internacional, en la "Declaración de Bangkok" que adoptó el Undécimo Congreso se reafirmó la disposición de los Estados Miembros a tratar de mejorar la cooperación en la lucha contra la delincuencia organizada transnacional, la corrupción, el terrorismo y los delitos económicos y financieros mediante iniciativas multilaterales, regionales y bilaterales. Entre las esferas de cooperación se incluyen la extradición y la asistencia judicial recíproca, la recuperación de activos, el blanqueo de dinero y los delitos informáticos. 

Foto: DPI/Naciones Unidas

Asimismo, los delegados subrayaron la importancia de aplicar las disposiciones de los instrumentos internacionales existentes relativos a la prevención del delito y el terrorismo. Por lo tanto, en la "Declaración de Bangkok" se exhortó a todos los Estados que aún no lo hubieran hecho a que ratificaran y aplicaran los doce instrumentos universales contra el terrorismo, la Convención contra la Delincuencia Organizada Transnacional y sus tres Protocolos, y la Convención contra la Corrupción.

También se recomendó que se elaboraran medidas para luchar contra el secuestro y la trata de personas, se revisaran las reglas y normas en relación con las prisiones y se facilitaran contribuciones voluntarias y asistencia técnica a los países en desarrollo que procuran combatir la delincuencia.

El Undécimo Congreso no sólo abrió sus puertas a representantes de gobiernos: diversas ONG, investigadores, académicos y defensores de la justicia social también tuvieron la oportunidad de efectuar su aporte a las deliberaciones. Asistieron al Congreso 2.370 participantes, entre ellos 85 ministros de Estado y otros funcionarios gubernamentales, representantes de 167 ONG y 1.135 expertos.

Durante su 14.º período de sesiones, celebrado en mayo de 2005, la Comisión de Prevención del Delito y Justicia Penal examinó las conclusiones y recomendaciones del Undécimo Congreso. La Asamblea General determinará el seguimiento adecuado en su 60.º período de sesiones.

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