Yolanda Pulecio: cuidadana y madre comprometida
Yolanda Pulecio ha pasado la mayor parte de su vida adulta al servicio de Colombia. Desde 1958, ha ayudado a los niños de la calle a través de su ONG, el Albergue Infantil de Bogotá, galardonada este año con el Premio Naciones Unidas/Viena a la Sociedad Civil. También sirvió durante muchos años como congresista y diplomática. Ya retirada de la política, la Sra. Pulecio se ha visto obligada a organizar una nueva campaña, esta vez en pro de la liberación de su hija, Ingrid Betancourt, la ex senadora y candidata presidencial que fue secuestrada por guerrilleros colombianos en 2002.
¿Qué motivó a su hija a dedicarse a la política?
Mi hija Ingrid era consciente desde muy tierna edad de las dificultades políticas y sociales de Colombia, porque tanto a su padre como a mí nos preocupaba la injusticia social. Creció prácticamente hombro con hombro con los niños del Albergue y me acompañó en las campañas para la elección al Congreso. Decidió estudiar ciencias políticas en París y regresar a Colombia para propugnar reformas que impidieran la corrupción y lograran mayor justicia para los colombianos. Ingrid tiene una auténtica vocación de servicio.
Casi cuatro años después de su secuestro, ¿cómo se las arreglan usted y su familia todos los días sin Ingrid?
El secuestro de Ingrid ha sido la situación más dolorosa y difícil que uno se pueda imaginar. ¡No existen palabras para describirla! Hemos luchado día tras día durante casi cuatro años para que el Presidente Álvaro Uribe se comprometa a tratar de celebrar conversaciones con los guerrilleros de las que surja un acuerdo humanitario, que es la única forma de obtener su liberación. Pese a toda la presión de dentro y de fuera de Colombia, nos sentimos impotentes ante la falta de interés y de humanidad que ha mostrado el Presidente colombiano.
Mucha gente en Colombia y en el extranjero apoya la campaña en pro de su liberación, pero ¿qué resultados se han conseguido?
Por el apoyo continuo recibido, estoy segura que todavía está viva. Los guerrilleros la consideran como alguien muy valioso y espero que estén dándola un trato razonable. El apoyo que hemos recibido también ha impedido que el Gobierno insista en rescatarla por la fuerza, lo que significaría su muerte segura.
El Presidente Chirac dijo hace poco que Francia estaba decidida a obtener la liberación de Ingrid. ¿Cómo interpreta usted sus palabras?
Las palabras del Presidente Chirac nos dan la esperanza que necesitamos para seguir adelante. Afortunadamente, mi hija tiene la ciudadanía francesa - sabemos que en Europa los valores como el derecho a la vida y la libertad están por encima de las consideraciones políticas.
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