File is not found

Trata de Personas y el Tráfico Ilícito de Migrantes 

La trata de personas constituye un delito global que vulnera los derechos fundamentales de hombres, mujeres y menores de edad. Los Estados Centroamericanos y del Caribe son territorios de origen, tránsito y destino de víctimas. Aun cuando diversos actores nacionales e internacionales han emprendido importantes esfuerzos para prevenir y combatir este delito, la falta de seguridad en las fronteras hace que sea relativamente fácil el tránsito de víctimas de distintas nacionalidades por esta región.

Los niveles de información sobre el delito de trata de personas varían dependiendo de circunstancias políticas y técnicas. La negativa de algunas autoridades a reconocer la existencia de actividades de trata en su territorio, la confusión o manejo indistinto entre los conceptos de trata de personas y tráfico ilícito de migrantes, así como la falta de estándares homogéneos para llevar a cabo análisis estadísticos, dificultan la evaluación precisa de la extensión del problema en Centroamérica y el Caribe.

Víctimas centroamericanas y caribeñas han sido identificadas en los Estados Unidos de América, Canadá, Japón, América del Sur y en la Unión Europea por mencionar algunas zonas. De igual modo estos flujos extra regionales se ven acompañados por un elevado número de víctimas centroamericanas y caribeñas dentro de la misma región, lo cual representa también un reto para las autoridades.

Los países centroamericanos han firmado y ratificado el Protocolo para prevenir, reprimir y sancionar la trata de personas, especialmente mujeres y niños. Los Estados Centroamericanos han aprobado leyes especiales en línea con el Protocolo, creado fiscalías especializadas, iniciado procesos para hacer más eficiente la cooperación internacional que han resultado en un aumento considerable del número de sentencias condenatorias. En especial los ministerios públicos y las policías, han recibido asistencia técnica especializada por parte de UNODC para la mejor investigación y persecución penal del delito así como para la promoción de mecanismos de asistencia judicial recíproca entre las unidades de cooperación internacional de las Fiscalías Generales y la Procuraduría General de Panamá.

 

Coordinación interinstitucional y regional para la seguridad fronteriza en América Central

En su calidad de custodia de la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional y sus Protocolos contra la trata de personas (Convención de Palermo), a la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) le ha sido encomendada por la Comisión de Prevención del Delito y Justicia Penal, la función de promover la ratificación de este instrumento internacional y brindar asistencia técnica a los Estados Parte para su debida implementación en el marco del imperio de la Ley. Dicho Protocolo establece líneas claras de acción para:

  1. Prevenir y combatir la trata de personas;
  2. Proteger y asistir a las víctimas de trata de personas respetando en todo momento sus derechos humanos;
  3. Promover la cooperación internacional entre los Estados Parte y otros actores a fin de alcanzar los objetivos mencionados.

Bajo este mandato, el objetivo del proyecto es contribuir a reforzar los mecanismos de control fronterizo existentes en Centroamérica y República Dominicana. Se enfocará en la cooperación y coordinación internacional para el intercambio  de información precisa y actualizada y el facilitamiento de asistencia judicial recíproca para prevenir y combatir la trata de personas y el tráfico ilícito de migrantes.

Las actividades que implementa UNODC en materia de trata de personas y tráfico ilícito de migrantes en Centroamérica y República Dominicana se basa en la "Estrategia Integral para combatir la Trata de Personas y el Tráfico Ilícito de Migrantes", la cual enmarca el trabajo que realiza UNODC a nivel mundial en cuanto a la temática y constituye la principal herramienta metodológica y técnica para la asistencia que esta Oficina proporciona. Específicamente, el proyecto tiene como principios guías el respeto a los derechos humanos, las consideraciones de género, la no discriminación y la sostenibilidad.

UNODC implementa el proyecto A.B.1. Coordinación interinstitucional y regional para la seguridad fronteriza en América Central bajo el auspicio de Canadá y respondiendo a la demanda actual para la organización a nivel regional. La iniciativa se enmarca bajo el componente de Combate al Delito de la Estrategia de Seguridad de Centroamérica y las actividades a desarrollarse están directamente alineadas con las prioridades y necesidades identificadas en el Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) en el proyecto A.B.1.

UNODC trabaja en cercana colaboración a nivel regional con la Organización Internacional para las Migraciones, INTERPOL, el Consejo Centroamericano y del Caribe de Ministerios Públicos y su Secretaría Técnica y el Sistema de la Integración Centroamericana (SICA).