Declaración del Director Ejecutivo en el Día Internacional contra la Corrupción

9 de diciembre de 2016. El G20 calcula que se requieren 90 billones de dólares en inversión para infraestructura entre 2015 y 2030 para impulsar el crecimiento y desarrollo globales. El impacto destructivo de la corrupción no debe ser ignorado a fin de proteger esta inversión. Debe de haber una contribución incondicional y resuelta a los esfuerzos globales contra la corrupción por parte de los sectores público y privado.

La corrupción es una amenaza directa contra la inversión en infraestructura. No discrimina, e impacta a países ricos y pobres por igual; pero los que más sufren son los vulnerables y débiles. Si no nos unimos para acabar con la corrupción exitosamente, nos arriesgamos a que el crecimiento económico se ralentice y la prosperidad se obstaculice. La corrupción también corroe las muy necesarias credibilidad y confianza en la legalidad y en los sistemas de justicia criminal, y desperdicia valiosos recursos.

El Objetivo 16 de la Agenda de Desarrollo Sostenible acerca de las sociedades inclusivas y en paz busca reducir sustancialmente la corrupción y el cohecho. Para lograr esto, la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, UNODC, ha aplicado un enfoque integral que incluye a la Convención de Naciones Unidas contra la Corrupción y su innovador mecanismo de revisión por pares.

Gracias a la Agenda 2030 hay ya una creciente concientización que los crímenes tales como la corrupción ya no sólo rondan los márgenes de las actividades de desarrollo sostenible a nivel mundial. Los esfuerzos contra el crimen y la corrupción están ahora al centro de este trabajo.

A nivel local, UNODC trabaja junto con diferentes países para brindar asistencia técnica en reformas legislativas invaluables, y para ayudar a mejorar la capacidad en el área de procuración de justicia y de procesos judiciales exitosos. Pero el cambio no puede venir sin la participación activa del sector privado en crear una cultura de cero tolerancia, en especial en cadenas productivas. Las políticas públicas deberían promover competencia en el sector privado y las cuotas de los servicios deben ser razonables y asequibles.

En este Día Internacional contra la Corrupción invito a todos los países, los organismos intergubernamentales, y a la sociedad civil a unirse a la campaña de UNODC y el PNUD enfocada en "Corrupción: un impedimento para los Objetivos de Desarrollo Sostenible". Debemos acabar ya con la corrupción.

 

m m