En el Informe Mundial sobre las Drogas 2010 se observa una reorientación hacia el consumo de nuevas drogas y hacia mercados nuevos

23 de junio de 2010 - En el Informe Mundial sobre las Drogas 2010, publicado hoy por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), se manifiesta una reorientación hacia el consumo de nuevas drogas y hacia mercados nuevos. Disminuye el cultivo de drogas en el Afganistán (opio) y los países andinos (coca), y se ha estabilizado el consumo de drogas en el mundo desarrollado. No obstante, hay indicios de un aumento del consumo de drogas en los países en desarrollo y del uso indebido cada vez más difundido de estimulantes de tipo anfetamínico (ETA) y de medicamentos de venta con receta en todo el mundo.

Se cultiva menos la adormidera y la coca

El Informe muestra que la oferta mundial de los principales tipos de drogas problemáticas que son los opiáceos y la cocaína disminuye sin cesar. La superficie global de cultivo del opio se ha reducido casi en una cuarta parte (el 23%) en los dos últimos años, y todo hace prever que la producción de opio disminuirá abruptamente en 2010 debido a una plaga que podría acabar con la cuarta parte de la cosecha de amapola del Afganistán. El cultivo de la coca, un 28% inferior en comparación con el decenio anterior, ha seguido disminuyendo en 2009. La producción mundial de cocaína se ha reducido de un 12 a un 18% en el período comprendido entre 2007 y 2009.

Heroína: producción en retroceso, bajo de nivel de interceptación

En 2009, el potencial mundial de producción de heroína se redujo en un 13%, a 657 toneladas, poniendo de manifiesto una producción menor de opio tanto en el Afganistán como en Myanmar. El volumen efectivo de heroína que llega al mercado es muy inferior (alrededor de 430 toneladas) puesto que se almacenan cantidades considerables de opio. La UNODC considera que en la actualidad se acopian más de 12.000 toneladas de opio afgano o sea, aproximadamente la cantidad de la demanda mundial de opiáceos ilícitos correspondiente a dos años y medio.

El mercado mundial de la heroína, que se estima en 55.000 millones de dólares de los EE.UU., está concentrado en el Afganistán (que representa al 90% de la oferta), Rusia, el Irán y Europa occidental, que consumen conjuntamente la mitad de la heroína producida en el mundo.

Si bien en el Afganistán se produce la mayor parte de los opiáceos del mundo, se incauta menos del 2% de esta sustancia. El Irán y Turquía alcanzan los niveles máximos, siendo responsables de la incautación de más de la mitad de toda la heroína confiscada en el mundo en 2008. En otras partes, las tasas de interceptación son muy inferiores. En la ruta del norte, los países de Asia central sólo se incautan de un exiguo 5% de las 90 toneladas de heroína que pasan por su territorio con destino a Rusia. A su vez Rusia, que consume el 20% de la producción de heroína afgana, sólo se incauta del 4% de este volumen.

Las cifras son aún peores a lo largo de la ruta de los Balcanes: algunos países de Europa sudoriental, incluidos Estados miembros de la Unión Europea, interceptan menos del 2% de la heroína que atraviesa su territorio.

Cambia el mercado de la cocaína

Según revela el Informe Mundial sobre las Drogas 2010, en los últimos años se ha reducido notablemente el consumo de la cocaína en los Estados Unidos. El valor al por menor del mercado de la cocaína en los Estados Unidos se ha reducido unas dos terceras partes aproximadamente desde el decenio de 1990, y una de las razones de la violencia relacionada con las drogas en México reside en que los cárteles se disputan un mercado que se contrae, dijo Antonio María Costa, Director Ejecutivo de la UNODC. "Esta lucha interna es una bendición para los Estados Unidos puesto que la consiguiente escasez de cocaína conlleva tasas más bajas de adicción, precios más altos y una pureza inferior del producto".

En cierta medida el problema se ha trasladado a la otra orilla del Atlántico: en el último decenio se duplicó en Europa el número de consumidores de cocaína, pasando de 2 millones en 1998 a 4,1 millones en 2008. En 2008, el valor del mercado europeo (34.000 millones de dólares de los EE.UU.) casi alcanzaba el valor del mercado en América del Norte (37.000 millones de dólares de los EE.UU.). La modificación de la demanda ha provocado una modificación de las rutas del tráfico, habiendo aumentado de cantidad de cocaína que llega a Europa procedente de los países andinos y que transita por África occidental. Esta situación provoca una inestabilidad regional. "Las personas que inhalan cocaína o sus derivados en Europa están destruyendo los prístinos bosques de los países andinos y corrompiendo a los gobiernos de África occidental", dice el Sr. Costa.

El consumo de estupefacientes sintéticos supera el de los opiáceos y la cocaína combinados

El total de personas que consumen estimulantes de tipo anfetamínico (ETA) - cifra que se estima entre los 30 y 40 millones - probablemente no tarden en superar el número total de consumidores de opiáceos y de cocaína. También hay pruebas de un creciente uso indebido de los medicamentos vendidos con receta. "No habremos resuelto el problema mundial de las drogas si simplemente trasladamos la adicción de la cocaína y la heroína hacia otras sustancias adictivas- y existen cantidades ilimitadas de estas sustancias, producidas en laboratorios de mafias por un costo insignificante", advirtió el Sr. Costa.

Es más difícil de seguir la pista del mercado de los estimulantes de tipo anfetamínico debido a las cortas distancias de los itinerarios de tráfico (la fabricación suele estar cerca de los principales mercados de consumo), y por el hecho de que numerosas materias primas son tanto lícitas como fáciles de obtener. Los fabricantes comercializan rápidamente los nuevos productos (como la ketamina, las piperazinas, la mefredona y el Spice) y explotan los nuevos mercados. "Estos nuevos estupefacientes provocan un problema doble: en primer lugar, se desarrollan a un ritmo muy superior a las de las normativas que los reglamentan y que no pueden alcanzar las autoridades encargadas de la represión. En segundo lugar, su comercialización es altamente ingeniosa, ya que se fabrican por encargo de manera de satisfacer las preferencias concretas en cada situación", dijo el Sr. Costa.

En 2008, el número de laboratorios clandestinos de estimulantes de tipo anfetamínico conocidos aumentó un 20%, inclusive en países que nunca antes habían tenido laboratorios de ese tipo.

La fabricación de "éxtasis" ha aumentado en América del Norte (sobre todo en el Canadá) y en varias partes de Asia, y parece que su consumo aumenta en Asia. Otra muestra de la flexibilidad de los mercados de las drogas reside en el desplome desde 2006 del consumo de éxtasis en Europa.

El cannabis sigue siendo la droga mundialmente preferida

El cannabis sigue siendo la droga que más se produce en el mundo y la sustancia ilícita de mayor consumo: ha aumentado en casi todos los países del mundo y la fuman entre 130 y 190 millones de personas al menos una vez por año -si bien estos parámetros no son muy elocuentes desde el punto de vista de la adicción. El hecho de que el consumo de cannabis disminuya en algunos de sus mercados de más alto valor, a saber, América del Norte y ciertas partes de Europa, es otro indicio de la reorientación de las pautas del uso abusivo de las drogas.

La UNODC encontró pruebas de cultivos de cannabis bajo techo con fines comerciales en 29 países, especialmente en Europa, Australia y América del Norte. El cultivo en interiores es un negocio lucrativo y sus ganancias son cada vez mayores para los grupos delictivos organizados. Sobre la base de las pruebas reunidas en 2009, se sabe que el Afganistán es actualmente el principal productor de resina de cannabis (así como de opio).

Tratamiento insuficiente de la drogodependencia

En el Informe Mundial sobre las Drogas 2010 se pone de manifiesto una grave carencia de instalaciones para el tratamiento de la drogodependencia en todo el mundo. "Si bien es cierto que las personas adineradas de los países ricos tienen medios para pagarse un tratamiento, los pobres y los países pobres se ven confrontados a gravísimas consecuencias sanitarias", advirtió el Jefe Ejecutivo de la UNODC.

Según las estimaciones del Informe, en 2008, sólo una quinta parte de los consumidores de drogas problemáticas del mundo habían recibido un tratamiento durante el año anterior, lo que significa que alrededor de 20 millones de drogodependientes no recibieron tratamiento. "Ha llegado el momento de que el acceso al tratamiento de la drogodependencia sea universal", dijo el Sr. Costa.

Exhortó a que la salud fuese el elemento central de la fiscalización de drogas. "La drogodependencia es una enfermedad que se trata y no una condena a cadena perpetua. Los toxicómanos deben ser enviados a centros de tratamiento y no a la cárcel. El tratamiento de la drogodependencia debe formar parte del marco general de la atención de salud".

Instó a que se respetasen más los derechos humanos. "El mero hecho de que las personas consuman drogas o se encuentren detrás de los barrotes de una celda, no suprime sus derechos. Exhorto a los países en que se ejecutan personas por delitos relacionados con las drogas, o peor aún, en que son fusiladas extrajudicialmente por comandos de asesinos, a que pongan fin a esa práctica".

Señales de advertencia en el mundo en desarrollo

El Sr. Costa hizo hincapié en los peligros del consumo de drogas en el mundo en desarrollo. "Las fuerzas del mercado ya han configurado las dimensiones asimétricas de la economía de la droga; los mayores consumidores del veneno en el mundo (los países ricos) han impuesto a los pobres (principales lugares de la oferta y el tráfico) el daño mayor", dijo el Sr. Costa. "Los países pobres no están condiciones de asimilar las consecuencias de un mayor consumo de drogas. Se cierne sobre el mundo en desarrollo una crisis que puede someter a millones de personas al calvario de la drogodependencia".

Mencionó la expansión del consumo de heroína en África oriental, el aumento del consumo de cocaína en África occidental y América del Sur y el repentino crecimiento de la producción y del uso abusivo de estupefacientes sintéticos en el Oriente Medio y Asia sudoriental. "No resolveremos el problema mundial de las drogas trasladando el consumo del mundo desarrollado al mundo en desarrollo", dijo el Sr. Costa.

El tráfico de drogas y la inestabilidad

El Informe Mundial sobre las Drogas 2010 tiene un capítulo sobre la influencia desestabilizadora y el tráfico de la droga en los países de tránsito, haciendo especial hincapié en el caso de la cocaína. Éste pone de manifiesto que el subdesarrollo y la ineficacia de la gestión pública atraen a la delincuencia, al tiempo que la delincuencia acentúa la inestabilidad. Muestra la manera en que la opulencia, la violencia y el poder del tráfico de la droga pueden socavar la seguridad e incluso la soberanía de los Estados. La amenaza a la seguridad que supone el tráfico de drogas en varias oportunidades durante el pasado año ha sido uno de los temas del programa del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

Si bien la violencia relacionada con la droga en México es objeto de una atención considerable, la situación en el Triángulo Norte de América Central integrado por Guatemala, Honduras y el Salvador es aún más grave, con un índice de homicidios muy superior al de México. El Informe dice que Venezuela ha pasado a ser uno de los principales puntos de partida del tráfico de cocaína con destino a Europa: entre 2006 y 2008, más de la mitad de las expediciones de cocaína por vía marítima hacia Europa que se habían detectado salieron de Venezuela.

El Informe pone de relieve la inestabilidad de la situación en África occidental que se ha convertido en un centro de distribución del tráfico de cocaína. Señala que los traficantes han logrado granjearse el apoyo de personalidades destacadas en algunas sociedades autoritarias, refiriéndose al reciente caso de Guinea-Bissau.

El Sr. Costa exhortó a promover el desarrollo para reducir la vulnerabilidad ante el delito, y a intensificar la cooperación en materia de cumplimiento de la ley para hacer frente al tráfico de drogas. "A no ser que nos ocupemos eficazmente de la amenaza que supone la delincuencia organizada, nuestras sociedades serán rehenes -y la fiscalización de la droga quedará neutralizada por los reiterados llamamientos cuyo objeto es deshacerse de las convenciones y tratados de las Naciones Unidas sobre las drogas, que según dicen sus detractores son la causa de la delincuencia y de la inestabilidad. Esto anularía el progreso realizado en materia de fiscalización de las drogas durante el último decenio y desencadenaría un desastre en materia de salud pública". "Pero, a menos que se encare más seriamente la prevención y el tratamiento de la drogodependencia se perdería el apoyo que concede la opinión pública a las convenciones y tratados de las Naciones Unidas sobre la droga".

Informe Mundial sobre las Drogas 2010

Texto integral del Imforme Mundial sobre las Drogas 2010, en inglés (en alta resolución o baja resolución)

Sumário Ejecutivo (en inglés, en alta resolución o baja resolución, o en español)

Resumen de las referencias a Brasil y al Cono Sur (en españolportugués)

Mensaje del Secretario General por el Día Internacional de la Lucha contra el Uso Indebido y el Tráfico de Drogas (en español, portugués o inglés)

Contacto e informaciones adicionales

Para obtener información adicional dirigirse a:

Walter Kemp
Portavoz y redactor de discursos, UNODC
Celular: (+43-699) 1459-5629
Correo electrónico: walter.kemp@unodc.org

Shashi Kara
Director de programas, UNODC NY
Teléfono: (+1-212) 963-7227
Celular: (+1-646) 239-0909
Correo electrónico: karas@un.org

Marcos Ricardo dos Santos
Oficial de Comunicación - UNODC Brasil y Cono Sur
Teléfono: +55 (61) 3204-7206
Móvil: +55 (61) 9149-0973
Correo electrónico: marcos.santos@unodc.org

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En el Informe Mundial sobre las Drogas 2010 se observa una reorientación hacia el consumo de nuevas drogas y hacia mercados nuevos

23 de junio de 2010 - En el Informe Mundial sobre las Drogas 2010, publicado hoy por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), se manifiesta una reorientación hacia el consumo de nuevas drogas y hacia mercados nuevos. Disminuye el cultivo de drogas en el Afganistán (opio) y los países andinos (coca), y se ha estabilizado el consumo de drogas en el mundo desarrollado. No obstante, hay indicios de un aumento del consumo de drogas en los países en desarrollo y del uso indebido cada vez más difundido de estimulantes de tipo anfetamínico (ETA) y de medicamentos de venta con receta en todo el mundo.

Se cultiva menos la adormidera y la coca

El Informe muestra que la oferta mundial de los principales tipos de drogas problemáticas que son los opiáceos y la cocaína disminuye sin cesar. La superficie global de cultivo del opio se ha reducido casi en una cuarta parte (el 23%) en los dos últimos años, y todo hace prever que la producción de opio disminuirá abruptamente en 2010 debido a una plaga que podría acabar con la cuarta parte de la cosecha de amapola del Afganistán. El cultivo de la coca, un 28% inferior en comparación con el decenio anterior, ha seguido disminuyendo en 2009. La producción mundial de cocaína se ha reducido de un 12 a un 18% en el período comprendido entre 2007 y 2009.

Heroína: producción en retroceso, bajo de nivel de interceptación

En 2009, el potencial mundial de producción de heroína se redujo en un 13%, a 657 toneladas, poniendo de manifiesto una producción menor de opio tanto en el Afganistán como en Myanmar. El volumen efectivo de heroína que llega al mercado es muy inferior (alrededor de 430 toneladas) puesto que se almacenan cantidades considerables de opio. La UNODC considera que en la actualidad se acopian más de 12.000 toneladas de opio afgano o sea, aproximadamente la cantidad de la demanda mundial de opiáceos ilícitos correspondiente a dos años y medio.

El mercado mundial de la heroína, que se estima en 55.000 millones de dólares de los EE.UU., está concentrado en el Afganistán (que representa al 90% de la oferta), Rusia, el Irán y Europa occidental, que consumen conjuntamente la mitad de la heroína producida en el mundo.

Si bien en el Afganistán se produce la mayor parte de los opiáceos del mundo, se incauta menos del 2% de esta sustancia. El Irán y Turquía alcanzan los niveles máximos, siendo responsables de la incautación de más de la mitad de toda la heroína confiscada en el mundo en 2008. En otras partes, las tasas de interceptación son muy inferiores. En la ruta del norte, los países de Asia central sólo se incautan de un exiguo 5% de las 90 toneladas de heroína que pasan por su territorio con destino a Rusia. A su vez Rusia, que consume el 20% de la producción de heroína afgana, sólo se incauta del 4% de este volumen.

Las cifras son aún peores a lo largo de la ruta de los Balcanes: algunos países de Europa sudoriental, incluidos Estados miembros de la Unión Europea, interceptan menos del 2% de la heroína que atraviesa su territorio.

Cambia el mercado de la cocaína

Según revela el Informe Mundial sobre las Drogas 2010, en los últimos años se ha reducido notablemente el consumo de la cocaína en los Estados Unidos. El valor al por menor del mercado de la cocaína en los Estados Unidos se ha reducido unas dos terceras partes aproximadamente desde el decenio de 1990, y una de las razones de la violencia relacionada con las drogas en México reside en que los cárteles se disputan un mercado que se contrae, dijo Antonio María Costa, Director Ejecutivo de la UNODC. "Esta lucha interna es una bendición para los Estados Unidos puesto que la consiguiente escasez de cocaína conlleva tasas más bajas de adicción, precios más altos y una pureza inferior del producto".

En cierta medida el problema se ha trasladado a la otra orilla del Atlántico: en el último decenio se duplicó en Europa el número de consumidores de cocaína, pasando de 2 millones en 1998 a 4,1 millones en 2008. En 2008, el valor del mercado europeo (34.000 millones de dólares de los EE.UU.) casi alcanzaba el valor del mercado en América del Norte (37.000 millones de dólares de los EE.UU.). La modificación de la demanda ha provocado una modificación de las rutas del tráfico, habiendo aumentado de cantidad de cocaína que llega a Europa procedente de los países andinos y que transita por África occidental. Esta situación provoca una inestabilidad regional. "Las personas que inhalan cocaína o sus derivados en Europa están destruyendo los prístinos bosques de los países andinos y corrompiendo a los gobiernos de África occidental", dice el Sr. Costa.

El consumo de estupefacientes sintéticos supera el de los opiáceos y la cocaína combinados

El total de personas que consumen estimulantes de tipo anfetamínico (ETA) -cifra que se estima entre los 30 y 40 millones- probablemente no tarden en superar el número total de consumidores de opiáceos y de cocaína. También hay pruebas de un creciente uso indebido de los medicamentos vendidos con receta. "No habremos resuelto el problema mundial de las drogas si simplemente trasladamos la adicción de la cocaína y la heroína hacia otras sustancias adictivas- y existen cantidades ilimitadas de estas sustancias, producidas en laboratorios de mafias por un costo insignificante", advirtió el Sr. Costa.

Es más difícil de seguir la pista del mercado de los estimulantes de tipo anfetamínico debido a las cortas distancias de los itinerarios de tráfico (la fabricación suele estar cerca de los principales mercados de consumo), y por el hecho de que numerosas materias primas son tanto lícitas como fáciles de obtener. Los fabricantes comercializan rápidamente los nuevos productos (como la ketamina, las piperazinas, la mefredona y el Spice) y explotan los nuevos mercados. "Estos nuevos estupefacientes provocan un problema doble: en primer lugar, se desarrollan a un ritmo muy superior a las de las normativas que los reglamentan y que no pueden alcanzar las autoridades encargadas de la represión. En segundo lugar, su comercialización es altamente ingeniosa, ya que se fabrican por encargo de manera de satisfacer las preferencias concretas en cada situación", dijo el Sr. Costa.

En 2008, el número de laboratorios clandestinos de estimulantes de tipo anfetamínico conocidos aumentó un 20%, inclusive en países que nunca antes habían tenido laboratorios de ese tipo.

La fabricación de "éxtasis" ha aumentado en América del Norte (sobre todo en el Canadá) y en varias partes de Asia, y parece que su consumo aumenta en Asia. Otra muestra de la flexibilidad de los mercados de las drogas reside en el desplome desde 2006 del consumo de éxtasis en Europa.

El cannabis sigue siendo la droga mundialmente preferida

El cannabis sigue siendo la droga que más se produce en el mundo y la sustancia ilícita de mayor consumo: ha aumentado en casi todos los países del mundo y la fuman entre 130 y 190 millones de personas al menos una vez por año -si bien estos parámetros no son muy elocuentes desde el punto de vista de la adicción. El hecho de que el consumo de cannabis disminuya en algunos de sus mercados de más alto valor, a saber, América del Norte y ciertas partes de Europa, es otro indicio de la reorientación de las pautas del uso abusivo de las drogas.

La UNODC encontró pruebas de cultivos de cannabis bajo techo con fines comerciales en 29 países, especialmente en Europa, Australia y América del Norte. El cultivo en interiores es un negocio lucrativo y sus ganancias son cada vez mayores para los grupos delictivos organizados. Sobre la base de las pruebas reunidas en 2009, se sabe que el Afganistán es actualmente el principal productor de resina de cannabis (así como de opio).

Tratamiento insuficiente de la drogodependencia

En el Informe Mundial sobre las Drogas 2010 se pone de manifiesto una grave carencia de instalaciones para el tratamiento de la drogodependencia en todo el mundo. "Si bien es cierto que las personas adineradas de los países ricos tienen medios para pagarse un tratamiento, los pobres y los países pobres se ven confrontados a gravísimas consecuencias sanitarias", advirtió el Jefe Ejecutivo de la UNODC.

Según las estimaciones del Informe, en 2008, sólo una quinta parte de los consumidores de drogas problemáticas del mundo habían recibido un tratamiento durante el año anterior, lo que significa que alrededor de 20 millones de drogodependientes no recibieron tratamiento. "Ha llegado el momento de que el acceso al tratamiento de la drogodependencia sea universal", dijo el Sr. Costa.

Exhortó a que la salud fuese el elemento central de la fiscalización de drogas. "La drogodependencia es una enfermedad que se trata y no una condena a cadena perpetua. Los toxicómanos deben ser enviados a centros de tratamiento y no a la cárcel. El tratamiento de la drogodependencia debe formar parte del marco general de la atención de salud".

Instó a que se respetasen más los derechos humanos. "El mero hecho de que las personas consuman drogas o se encuentren detrás de los barrotes de una celda, no suprime sus derechos. Exhorto a los países en que se ejecutan personas por delitos relacionados con las drogas, o peor aún, en que son fusiladas extrajudicialmente por comandos de asesinos, a que pongan fin a esa práctica".

Señales de advertencia en el mundo en desarrollo

El Sr. Costa hizo hincapié en los peligros del consumo de drogas en el mundo en desarrollo. "Las fuerzas del mercado ya han configurado las dimensiones asimétricas de la economía de la droga; los mayores consumidores del veneno en el mundo (los países ricos) han impuesto a los pobres (principales lugares de la oferta y el tráfico) el daño mayor", dijo el Sr. Costa. "Los países pobres no están condiciones de asimilar las consecuencias de un mayor consumo de drogas. Se cierne sobre el mundo en desarrollo una crisis que puede someter a millones de personas al calvario de la drogodependencia".

Mencionó la expansión del consumo de heroína en África oriental, el aumento del consumo de cocaína en África occidental y América del Sur y el repentino crecimiento de la producción y del uso abusivo de estupefacientes sintéticos en el Oriente Medio y Asia sudoriental. "No resolveremos el problema mundial de las drogas trasladando el consumo del mundo desarrollado al mundo en desarrollo", dijo el Sr. Costa.

El tráfico de drogas y la inestabilidad

El Informe Mundial sobre las Drogas 2010 tiene un capítulo sobre la influencia desestabilizadora y el tráfico de la droga en los países de tránsito, haciendo especial hincapié en el caso de la cocaína. Éste pone de manifiesto que el subdesarrollo y la ineficacia de la gestión pública atraen a la delincuencia, al tiempo que la delincuencia acentúa la inestabilidad. Muestra la manera en que la opulencia, la violencia y el poder del tráfico de la droga pueden socavar la seguridad e incluso la soberanía de los Estados. La amenaza a la seguridad que supone el tráfico de drogas en varias oportunidades durante el pasado año ha sido uno de los temas del programa del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

Si bien la violencia relacionada con la droga en México es objeto de una atención considerable, la situación en el Triángulo Norte de América Central integrado por Guatemala, Honduras y el Salvador es aún más grave, con un índice de homicidios muy superior al de México. El Informe dice que Venezuela ha pasado a ser uno de los principales puntos de partida del tráfico de cocaína con destino a Europa: entre 2006 y 2008, más de la mitad de las expediciones de cocaína por vía marítima hacia Europa que se habían detectado salieron de Venezuela.

El Informe pone de relieve la inestabilidad de la situación en África occidental que se ha convertido en un centro de distribución del tráfico de cocaína. Señala que los traficantes han logrado granjearse el apoyo de personalidades destacadas en algunas sociedades autoritarias, refiriéndose al reciente caso de Guinea-Bissau.

El Sr. Costa exhortó a promover el desarrollo para reducir la vulnerabilidad ante el delito, y a intensificar la cooperación en materia de cumplimiento de la ley para hacer frente al tráfico de drogas. "A no ser que nos ocupemos eficazmente de la amenaza que supone la delincuencia organizada, nuestras sociedades serán rehenes -y la fiscalización de la droga quedará neutralizada por los reiterados llamamientos cuyo objeto es deshacerse de las convenciones y tratados de las Naciones Unidas sobre las drogas, que según dicen sus detractores son la causa de la delincuencia y de la inestabilidad. Esto anularía el progreso realizado en materia de fiscalización de las drogas durante el último decenio y desencadenaría un desastre en materia de salud pública". "Pero, a menos que se encare más seriamente la prevención y el tratamiento de la drogodependencia se perdería el apoyo que concede la opinión pública a las convenciones y tratados de las Naciones Unidas sobre la droga".

Para obtener información adicional dirigirse a:

Walter Kemp

Portavoz y redactor de discursos, UNODC

Celular: (+43-699) 1459-5629

Correo electrónico: walter.kemp@unodc.org

Shashi Kara

Director de programas, UNODC NY

Teléfono: (+1-212) 963-7227

Celular: (+1-646) 239-0909

Correo electrónico: karas@un.org