Gobierno brasileño, la UNODC y la sociedad civil debaten el II Plan Nacional de Lucha contra la Trata de Personas

11 de noviembre de 2010 - Ayudar a la familia, aprovechar una oportunidad de trabajo o simplemente soñar con una vida mejor. Atraídas por falsas promesas, las víctimas de la trata de personas viven un sueño que pronto se convierte en una pesadilla. Para la trata de personas, la víctima no tiene edad, sexo, educación o clase social. Cualquier persona puede ser el blanco. Según estimaciones, la trata de personas afecta a 2.5 millones de personas en todo el mundo y sólo es superada por el tráfico internacional de drogas como tipo de delincuencia organizada más lucrativa, con la participación de US$ 32 mil millones anuales, de los cuales el 80% proviene de la explotación sexual.

Para el coordinador de la Oficina de Gobernación y Justicia de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) para Brasil y el Cono Sur, Rodrigo Vitória, es un crimen de oportunidad. "La trata de personas es un crimen atroz que se aprovecha de la vulnerabilidad de las personas, especialmente mujeres y niños, y del sueño de buscar oportunidades en otros países", evalúa Vitória.

En Brasil, el 80% de los brasileños deportados de España, por ejemplo, son inmigrantes ilegales que fueron víctimas de algún delito de la trata de personas, especialmente con fines de explotación sexual. Los datos son el primer informe del primer Plan Nacional de Lucha contra la Trata de Personas (2008 y 2010), publicado esta semana por el Ministerio de Justicia, durante la Primera Reunión de la Red Nacional de Lucha contra la Trata de Personas, celebrada en Belo Horizonte.

Durante la reunión, representantes federales, estatales, municipales y organizaciones de la sociedad civil debatieron soluciones para combatir la trata de seres humanos con fines de preparar el Segundo Plan Nacional de Lucha contra la Trata de Personas, que estará disponible para consulta pública en de Internet.

Según el ministro de Justicia, Luiz Paulo Barreto, para que el combate a ese tipo de delito sea eficaz es necesario cambiar el enfoque sobre la trata de seres humanos."Regulación y los instrumentos jurídicos existen, pero necesitan reformas. La víctima no puede ser vista como coautora, aunque en alguna parte del proceso haya cooperado. En muchos países del norte, quien está en la cárcel es el inmigrante ilegal, la víctima, y no las pandillas que se aprovechan del sueño con una vida mejor para engañarlas", dijo Barreto. Para acceder el informe sobre el I Plan Nacional de Lucha contra la Trata de Personas, haga click aquí.

Fuente: Ministerio de Justicia

Foto: Gilmar Félix

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