Uruguay y UNODC promueven discusión sobre la Gestión de Seguridad en el Sistema Penitenciario

18 de mayo de 2012 - Los desafíos en lo que se refiere a la gestión de las cárceles han aumentado. Cada vez más, los agentes del crimen organizado se aprovechan de la evolución y de los beneficios presentados por la globalización para coordinar y comandar sus negocios desde los más recónditos lugares en el mundo. En América Latina, es cada vez más común descubrir a líderes del crimen que se encuentran detenidos enviando órdenes, comandando acciones u organizando fugas y motines desde sus propias celdas. Tampoco es raro que presos se fuguen de las cárceles, muchas veces por la puerta principal.

El desafío de controlar a los encarcelados aumenta con la doble responsabilidad del sistema penitenciario de aplicar la penalidad de restricción de libertad y de garantizar, bajo cualquier circunstancia, la reintegración y el respeto a la dignidad humana de los presos.

Con el objetivo de identificar protocolos, normas y prácticas para mejorar la gestión del sistema penitenciario en Uruguay, UNODC y el Ministerio del Interior del Uruguay, con el apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, realizaron el Seminario Derechos Humanos, Personas Privadas de Libertad y Gestión de la Seguridad en el Sistema Penitenciario Uruguayo.

Durante dos días, 14 y 15 de mayo, mecanismos gubernamentales a cargo de las políticas de los cárceles de máxima seguridad, representantes de instituciones de Justicia y Seguridad en Uruguay, oficiales de UNODC y expertos internacionales discutieron, en Montevideo, temas como normativas internacionales de derechos humanos, protocolos para la clasificación y separación de los encarcelados, medidas de seguridad interna de los presidios, aspectos arquitectónicos para la construcción o modificación de cárceles, además de protocolos para el tratamiento de la salud física y mental de los encarcelados y mecanismos orientados a la rehabilitación y reinserción el la sociedad.

El seminario tuvo lugar en un momento delicado en el sistema penitenciario uruguayo, que desde fines de abril enfrenta una serie de motines en cárceles de la capital. "Los centros de rehabilitación en Uruguay viven una crisis desde hace mucho tiempo que encierra la resistencia a los cambios que estamos promoviendo en el sistema penitenciario. Esa resistencia proviene desde los presos y algunos participantes del sistema penitenciario que tienen algún grado de corrupción. Ante esto no podemos reaccionar frenando los impulsos del cambio que teníamos, al contrario tenemos que multiplicarlos", dijo Eduardo Bonomi, ministro del Interior de Uruguay.

Entre los temas que ganaron destaque en el seminario está la importancia de mejorar las condiciones físicas de las cárceles, los servicios prestados y la valorización del personal penitenciario. "El personal penitenciario tiene un rol central y debe estar consciente de ello y, principalmente, contar con las condiciones e instrumentos necesarios. La capacitación, el reconocimiento y valorización de estos profesionales es una de las claves para garantizar una gestión eficiente y eficaz de las cárceles. Las prisiones deben ser administradas dentro de un contexto ético, que respete la calidad humana de todos los involucrados, o sea: los reclusos, el personal penitenciario y los visitantes, los familiares normalmente", dijo Bo Mathiasen, representante regional de UNODC.

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