Sobre la UNODC

Sede de la UNODC en VienaLa Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) implementa medidas que reflejan las tres convenciones internacionales sobre fiscalización de drogas y las convenciones contra la delincuencia transnacional organizada y la corrupción. La labor de la UNODC se basa en tres grandes áreas: salud, justicia y seguridad pública. De esta base triple, se desarrollan temas como las drogas, la delincuencia organizada, la trata de personas, la corrupción, el blanqueo de dinero, el terrorismo, el desarrollo alternativo y la prevención del VIH entre consumidores de drogas y personas en detención.

En materia de salud, la UNODC trabaja para asegurar el acceso universal a servicios de salud como un derecho humano fundamental, sin importar la condición social o la situación jurídica de las personas. Por consiguiente, la UNODC se esfuerza por garantizar el acceso al tratamiento para consumidores problemáticos de drogas y para garantizar una asistencia completa a la salud también en las cárceles. Además, conduce esfuerzos de prevención dirigidos a la población en general, con el fin de concienciar a las personas sobre los peligros del abuso de drogas.

En el ámbito de la justicia, la UNODC trabaja para el mantenimiento y el desarrollo del Estado de Derecho, ayudando a los países, a través de la aplicación de los instrumentos jurídicos internacionales, a desarrollar sistemas de justicia justos y equitativos, además de sistemas adecuados de prisión, siempre desde la perspectiva de los derechos humanos.

En el ámbito de la seguridad pública, la UNODC trabaja para ampliar la capacidad de los países para ofrecer una respuesta a la delincuencia. Por lo tanto, trata de reforzar la acción internacional contra la producción de drogas, el tráfico y la delincuencia asociada a la droga, a través de iniciativas como proyectos de desarrollo alternativo, monitoreo de cultivos ilícitos y programas contra la corrupción y el blanqueo de dinero. Al promover el intercambio de mejores prácticas y soluciones, la UNODC busca coordinar la acción conjunta entre los países para hacer frente a la delincuencia organizada internacional, buscando fortalecer el Estado de Derecho y promover la estabilidad de los sistemas de justicia penal.

La UNODC posee oficinas nacionales y regionales que cubren más de 150 países. Trabajando directamente con los gobiernos y organizaciones no gubernamentales, equipos de campo desarrollan e implementan programas de fiscalización de drogas y prevención del delito, siempre adaptadas a las necesidades locales de los países atendidos.

Los tres pilares de la labor de la UNODC son:

Trabajo normativo, para ayudar a los Estados en la ratificación y aplicación de los tratados internacionales y en el desarrollo de su legislación nacional en materia de drogas, delincuencia y terrorismo, además de prestar servicios técnicos y operacionales para los organismos de represión y control establecidos por tratados internacionales.

Investigación y análisis, para aumentar el conocimiento y la comprensión de los problemas relacionados con las drogas y el crimen y para ampliar la definición de políticas y estrategias sobre la base de criterios basados en la evidencia.

Asistencia técnica mediante la cooperación internacional, para aumentar la capacidad de los Estados miembros a dar una respuesta a las cuestiones relacionadas con las drogas ilícitas, la delincuencia y el terrorismo.

UNODC en Brasil y Cono Sur

UNODCDesde 1991, la UNODC opera en Brasil con el objetivo de apoyar el gobierno brasileño en el cumplimiento de las obligaciones asumidas al ratificar las Convenciones de las Naciones Unidas sobre Drogas y los doce instrumentos multilaterales contra el terrorismo. Brasil ratificó la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional, sus tres Protocolos (contra la trata de seres humanos, contra el tráfico ilícito de migrantes y el tráfico de armas) y la Convención de la ONU contra la Corrupción.

El crecimiento de las áreas de trabajo de UNODC se complementó con la expansión en el área geográfica de actuación. Esto ocurrió en 2001, cuando se convirtió en una oficina regional, que abarca los países del Cono Sur: Argentina, Chile, Paraguay y Uruguay. Las áreas temáticas para el Cono Sur también se están expandiendo, con proyectos sobre prevención de drogas, prevención del VIH y el SIDA, reforma carcelaria y prevención de la violencia de género. Ya en mayo de 2013, la oficina regional se ha convertido en una Oficina de Enlace y Partenariado de la UNODC en Brasil, centrada en cooperación regional e interregional, incluyendo iniciativas de cooperación Sur-Sur, con énfasis en promover la colaboración y el diálogo con otros países, basada en buenas prácticas internacionales.