Terrorismo y extremismo violento

 

El terrorismo constituye una amenaza importante a la paz y la seguridad internacionales. Los actos terroristas son la culminación de procesos que a menudo comienzan con la radicalización, la formación de opiniones extremistas y la aceptación de la violencia como medio para intentar un cambio. Como ocurre con otros tipos de delitos, no hay ninguna definición convenida a nivel internacional de terrorismo, pero hay varias conductas que se consideran universalmente como expresiones de ese fenómeno. Entre los delitos relacionados con el terrorismo figura el uso de la violencia con fines políticos, como el secuestro de aeronaves, los ataques contra buques, el uso de armas químicas o armas nucleares contra la población civil, el secuestro y otras formas de ataques dirigidos contra la población civil. Aunque el terrorismo no es un fenómeno nuevo, los albores del siglo XXI se caracterizan por un hincapié más intenso en la cuestión y una mayor sensibilización acerca de los actos y los grupos terroristas.

 

Mensajes clave

  • El uso de la violencia contra la población para lograr un fin político no es legítimo.
  • El respeto por las distintas opiniones es un componente fundamental de toda comunidad sana y próspera.
  • Con frecuencia el extremismo violento se ve impulsado por sentimientos de aislamiento y exclusión, así como por el temor y la ignorancia. A fin de fortalecer una solución sostenible, las respuestas ante el extremismo violento deben aplicarse en un marco de pleno respeto de los derechos humanos y del estado de derecho; de lo contrario, se ve exacerbada la exclusión.