Corrupción e integridad

 

La corrupción es un fenómeno social, político y económico complejo que afecta a todos los países y constituye un obstáculo para la vigencia del estado de derecho. Socava las instituciones democráticas y la economía y fomenta la inestabilidad política. Si bien no existe una definición de corrupción convenida a nivel internacional, hay muchos actos que se reconocen como formas de corrupción. Entre ellos cabe citar, por ejemplo, el abuso de poder, el soborno, la malversación de fondos públicos, la injerencia con intención maliciosa en el sistema de justicia o el ocultamiento de los beneficios financieros de la corrupción.

La lucha contra la corrupción en la sociedad se vincula a la promoción de la integridad individual y social. Muchas situaciones cotidianas, desde saltarse una cola hasta utilizar la propia posición para otorgar a alguien un beneficio indebido en detrimento de otros, ponen en entredicho nuestra integridad y nuestro juicio ético.

 

Mensajes clave

  • La corrupción representa un obstáculo para el desarrollo sostenible y atenta contra el respeto de los derechos humanos.
  • A cada individuo le corresponde desempeñar un papel en cuanto a prevenir la corrupción, actuando con integridad personal y adoptando decisiones basadas en la ética.
  • La participación ciudadana y la participación de los jóvenes es fundamental para combatir la corrupción.