Prevención del delito y justicia penal

 

Toda forma de delincuencia socava el estado de derecho. La prevención del delito supone la adopción de medidas encaminadas a reducir el riesgo de que se produzcan delitos y sus posibles efectos perjudiciales para las personas y la sociedad, incluido el temor a la delincuencia, a través de intervenciones para influir en sus múltiples causas.

El sistema de justicia penal aborda las consecuencias de la conducta delictiva en la sociedad y tiene el objetivo de proteger el derecho de las personas a la seguridad y el disfrute de los derechos humanos. Se refiere, en particular, a la labor de la policía, la fiscalía y el poder judicial en lo relativo a los asuntos penales, así como al acceso a la asistencia jurídica, la cuestión del encarcelamiento y las medidas sustitutivas de la privación de libertad, la justicia restaurativa y la protección y reparación de las víctimas. Abarca también cuestiones intersectoriales, como la dimensión de género, los derechos humanos y las consideraciones relativas a las víctimas y los niños en el marco del sistema de justicia penal.

 

Mensajes clave

  • La justicia es un valor fundamental de la humanidad común a todas las culturas, civilizaciones y ordenamientos jurídicos, y constituye uno de los pilares del desarrollo y los derechos humanos.
  • El fortalecimiento del estado de derecho se basa en la prevención del delito y el fomento de sistemas de justicia penal imparciales, humanos y responsables.
  • La prevención del delito permite salvar vidas y ahorrar dinero, e invertir en la prevención del delito es mejor que invertir en la pena.
  • En el ámbito de la prevención del delito deben examinarse las diferentes formas de vulnerabilidad social que influyen en la delincuencia, como la desigualdad, la pobreza, la falta de oportunidades y el menosprecio de los derechos humanos.
  • Los niños tienen derecho a que se les escuche, en particular cuando están en contacto con el sistema de justicia.
  • Ninguna forma de violencia contra el niño es aceptable, todos los tipos de violencia pueden prevenirse.
  • La violencia contra la mujer constituye una violación de los derechos humanos que figura entre las más extendidas y destructivas y todos debemos actuar para prevenirla.
  • El acceso a la justicia y la asistencia jurídica es el fundamento para el disfrute de derechos humanos como el derecho a un juicio imparcial, y a la protección contra abusos como la tortura, la detención arbitraria y prolongada y la condena injusta.
  • Todas las víctimas de delitos tienen derecho a acceder a servicios de justicia centrados en las víctimas, en los que se les escuche y se les preste asistencia, apoyo y protección.